Declaramos que la libertad de expresión, el flujo amplio y tolerante de ideas y el uso libre de los medios y expresiones de la comunicación social y la cultura de todos los ciudadanos es un derecho inalienable que pertenece a todos por igual.

domingo, 13 de mayo de 2012

 Un sindicato en los brazos del patrón







El 1 de mayo 
ni un solo puño 
se levantó en señal 
de protesta

Por: Yoani Sánchez
Si algo distingue al primero de mayo de otros días del año, no es el desfile, ni tampoco la muchedumbre que agita sus banderitas de papel. Lo más llamativo resulta el silencio que cae sobre La Habana después de que terminara el acto masivo en la Plaza de la Revolución. Una quietud apenas interrumpida por los pocos autos que recorren las calles y por algún policía que suena el silbato en una esquina. Todas las escuelas, los centros laborales, las dependencias oficiales y hasta las paradas de ómnibus se quedan vacías. Ese escenario se ha repetido por décadas, pero en este 2012 algo rompió el tedio habitual de la jornada de los trabajadores. Muchos negocios particulares, conocidos aquí con el calificativo de cuentapropistas, abrieron sus puertas a pesar del feriado, se saltaron la conmemoración para volcarse en el comercio de pizzas, helados o batidos de frutas. Mientras otros lanzaban consignas de reafirmación revolucionaria, ellos vendían sus productos; pescaban en el río apacible dejado por los comercios estatales cerrados.
Se espera que al finalizar este año alrededor de 600.000 cubanos ostenten una licencia para trabajar en el sector privado. Entre ellos se incluirán muchos de los que quedarán sin empleo a raíz de la reducción de plantillas que se lleva a cabo por todo el país. En los próximos meses más de 170.000 plazas serán cerradas en diferentes esferas pertenecientes al Estado y al personal se le reubicará en otras labores o irá al despido. Los eufemismos que caracterizan al lenguaje oficial han llegado a su máxima expresión a la hora de hacer referencia a este impopular proceso. Han dado en llamar a los recortes “reordenamiento laboral” y a las personas que están en el paro les han colgado el calificativo de “disponibles”. Como si no bastaran tales peculiaridades en el plano nominal, el único sindicato autorizado en el país ha apoyado la decisión de “desinflar las plantillas para lograr eficiencia”. La Central de Trabajadores de Cuba ha dejado claro que su papel está más al lado del empleador que de los empleados. Postura que no ha sorprendido a ninguno de sus casi tres millones de miembros, acostumbrados a pagar disciplinadamente su cuota pero conscientes de que esta organización representa los intereses del poder frente a la base y no a la inversa.
A ese mismo obediente sindicato ha ido a parar más del 80% de los más de 370.000 trabajadores por cuenta propia y una representación de ellos desfiló el pasado primero de mayo. No se han inscrito en él buscando representatividad o amparo, sino para evitarse problemas. Intuyen —con razón— que de no afiliarse podrían señalarse como “apáticos”, “burgueses” y en el peor de los casos como “contrarrevolucionarios”. Todos ellos, sin dudas, preferirían una asociación que los defendiera de los altos impuestos, convocara a protestas por la ausencia de un mercado mayorista y reclamara préstamos bancarios con los que sostener sus negocios. De poder elegir, ni siquiera hubieran votado por Salvador Valdés Mesa, el actual secretario general de la CTC, cuya ocupación anterior fue en el antagónico Ministerio del Trabajo. En lugar de la Iglesia en manos de Lutero, el nuestro parece ser un sindicato atrapado en los brazos del patrón. Una federación que ha respaldado la supresión de medio millón de empleos que se implementará hasta el año 2015 y que ha llamado a una mayor compromiso con el Gobierno de Raúl Castro. Como legado negativo de esa actitud pasiva y cómplice, quedará el rechazo futuro de muchos obreros a integrar sus filas o las de otra organización proletaria. A la palabra sindicato habrá que sacudirle en Cuba sus actuales connotaciones de inacción para devolverle aquel papel irreverente y autónomo que una vez tuvo.
 Por el momento, en la tribuna del primero de mayo en lugar de un mensaje reivindicativo se impusieron como lemas los llamados a la disciplina, la exigencia y el control. La inconformidad laboral no tiene cabida en una Plaza de consignas triunfales y loas al sistema. Ni un solo bloque represento a los desempleados, ni un solo puño se levanto en señal de protesta, ni un sólo cartel puso en jaque a las autoridades. Muchos de los allí presentes han asistido por la misma razón que se han inscrito en la CTC, para no marcarse como desafectos a un proceso político en el que ya apenas si creen. Sonríen a la cámara y algunos lleven a sus hijos sentados sobre los hombros; pero nada queda en ellos de la esencia contestataria del Día de los Trabajadores. Cuando termina el acto regresan a casa o se adentran en las calles de los alrededores en busca de algo para comer o beber. Terminan comprando en el mostrador de algún cuentapropista no sindicalizado que mantuvo abierto su negocio durante el feriado. A la mañana siguiente, el periódico oficialista Granma publica un orgulloso titular en letras rojas “este ha sido el desfile más organizado y más rápido” de nuestra historia. Y por esta vez, Granma tiene razón.
Ni un solo bloque representó a los desempleados, ni un solo cartel puso en jaque a las autoridades

miércoles, 9 de mayo de 2012

Aquelarre contrarrevolucionario en Matanzas


Oscar Espinosa Chepe, La Habana | 07/05/2012 9:25 am

Bajo el engañoso título “Primer Encuentro de Blogueros en Revolución” se efectuó en la Universidad Camilo Cienfuegos de Matanzas una reunión de 60 propagandistas del régimen, a fin de discutir las formas y los métodos para seguir proyectando en el mundo una distorsionada imagen de una Cuba paradisiaca, cuando en realidad cada día se hunde más en la crisis y la miseria.
El propósito de esas personas es la utilización de la red de redes para, al mismo tiempo de negar la angustiosa situación nacional, calumniar a quienes con muchas dificultades, afrontando la represión oficial, se han convertido en las voces del pueblo cubano con sus denuncias diarias sobre las arbitrariedades de un gobierno que ha llevado el país al desastre.
Esos propagandistas oficiales son la continuación de lo peor de la historia cubana. Realizan la misma sucia labor que desarrollaban Otto Meruelo y otros despreciables personajes en los años 1950, pagados por la tiranía batistiana. Por ello, no pueden ser calificados como “blogueros en revolución”, al defender un régimen reaccionario dedicado a preservar sus privilegios y poder absoluto basado en concepciones y dogmas fracasados. Un régimen obtusamente decidido a sostener un disfuncional modelo económico, político y social que ha conducido al país al siglo XIX, con el predominio del uso del buey en la agricultura, carretones tirados por caballos como transporte en las ciudades, los cocimientos de hierbas en sustitución de la medicina moderna, fábricas auto-colapsadas con decenios de atraso tecnológico y una generalizada descapitalización material y humana de la sociedad cubana.
Los blogueros oficiales aprovechan para calumniar y mentir sus privilegios de acceso a Internet, cuando al pueblo se le niega ese derecho. Actualmente Cuba es uno de los países con menor conectividad a la red en el mundo, según datos publicados por entidades de Naciones Unidas, incluso por debajo de naciones tan pobres como Haití y de la subdesarrollada África. Las negativas consecuencias no son solo políticas, sino que se está lesionando el conocimiento científico y tecnológico, con afectaciones para el desarrollo del país en todos los campos, en un mundo donde los mercados son cada día más competitivos, interdependientes y selectivos.
Al mismo tiempo estos especialistas en demagogia, engaño y doble moral, proclaman la existencia del socialismo en Cuba, una ofensa a los millones de personas que han luchado y luchan por un mundo mejor, con justicia social y solidaridad entre los seres humanos. En Cuba las diferencias sociales constantemente se incrementan, en especial en detrimento de los trabajadores, que reciben salarios de hambre y miseria, que hasta el presidente Raúl Castro ha reconocido como insuficientes para vivir.
Los verdaderos revolucionarios en Cuba hoy son los que buscan cambios y que todos tengamos derechos a una vida digna y en libertad; sin persecuciones a los ciudadanos por expresar sus criterios y prohibiciones para abrir blogs y actualizarlos. Actualmente, los blogueros independientes tienen que soportar las calumnias de estos revolucionarios y socialistas de utilería, en realidad verdaderos agentes policiales al servicio de un régimen que se burló de las esperanzas de un pueblo y resultó ser una colosal estafa.
Ese encuentro de blogueros oficialistas, junto a otros hechos, indica que las promesas de cambio del Gobierno permanecen en un punto muerto, semiparalizadas. El vacilante sector reformista da muestras de estar dispuesto a hacer concesiones a quienes se oponen a las transformaciones. En la Primera Conferencia del Partido Comunista se ratificaron las viejas concepciones marxistas-leninistas y de exclusividad para el partido único. Más recientemente, durante la visita del Papa Benedicto XVI, el vicepresidente Marino Murillo afirmó que no se harán cambios políticos, lo cual coincidió con una amplia campaña de represión en todo el país, con el encarcelamiento por varias semanas en condiciones infrahumanas de José Daniel Ferrer, destacado disidente pacifico, liberado con la amenaza de ser procesado y enviado a prisión. Igualmente otro integrante del grupo de los 75 prisioneros de conciencia condenados durante la Primavera Negra de 2003 que recibió licencia extrapenal, Librado Linares, fue recientemente acosado y golpeado impunemente por turbas gubernamentales frente a su vivienda.
Las causas por las cuales el ímpetu reformista se podría estar apagando, serían varias. En primer lugar está el temor a la evidente toma de conciencia del pueblo cubano sobre la situación nacional. A esto se suman las preocupaciones oficiales sobre la solidez de las decisivas subvenciones procedentes de Venezuela y un entorno internacional cada vez menos proclive a soportar gobiernos tiránicos y totalitarios. A esto se agrega que las tímidas e insuficientes medidas realizadas no han sacado al país de la crisis, por el contrario se hunde más en ella. La lógica debería indicar que ante esos acontecimientos, se acelerara la apertura, como parece estar sucediendo en Myanmar en sentido democrático, pero en Cuba parece ocurrir lo contrario. La actual dirección, entrampada en el pasado y con muchas contradicciones, empujada por los elementos más reaccionarios y conservadores, indica con sus acciones preferir el atrincheramiento y continuar sumiendo al pueblo en la desesperación. Ojalá que este proceder finalice y que la racionalidad y el sentido común prevalezcan en beneficio de todos.


domingo, 6 de mayo de 2012

Respuesta de Eliécer Ávila ante acciones difamatorias de la Seguridad del Estado.


Por último, sólo quiero proponerles algo: hagan una mesa redonda televisada para toda Cuba y háganme mil preguntas frente al pueblo, yo se las puedo responder todas sin problemas. Y luego inviertan el catalejo, déjenme a mí preguntarle cinco a sus máximos jefes, veremos así quién puede responder y qué responde. Veremos quién está más limpio.


Escribo estas líneas aclaratorias de manera excepcional. No pretendo ocupar ni un segundo de tiempo en lo adelante a responder nada que salga de los laboratorios de la Seguridad del Estado cubana. Alterar mi infinita tranquilidad y desconcentrarme no son gustos que le daré a nadie. Prefiero ocupar mi tiempo leyendo y aprendiendo o disfrutando de las victorias de mi equipo en la Serie Nacional de béisbol. Pero resulta ya muy sospechoso los comentarios que han estado regando por mi barrio de que yo estoy preso, así como la reciente reunión con mi padre para tantear el terreno y preparar alguna jugada muy baja que no se puede tolerar. A continuación respondo a las calumnias hechas por este señor a nombre de la SE:

SE: “tu hijo es un mercenario pagado por la SINA y la FNCA”.

Yo: En mi vida jamás he tenido delante a persona alguna que se identifique como funcionario de la Oficina de Intereses ni de dicha Fundación. No conozco ningún miembro o empleado de una cosa ni la otra. Y mucho menos alguien me ha ofrecido trabajo o dinero.

La única vez que vi a la distancia de unos metros a un funcionario de la Oficina de Intereses fue en el excelente programa Estado de Sats que mi amigo Antonio Rodiles organizó para dialogar acerca del intercambio académico y cultural EE UU-Cuba. El cual está íntegramente en video a disposición del público en Internet.

SE: “tu hijo es mercenario porque se reúne con elementos terroristas.”

Yo: Señores, están abusando de la falta de lógica. Si en Cuba existen elementos terroristas: ¿qué hacen ustedes que no los han metido presos? ¿Qué actos terroristas son esos que han cometido mis amigos? Las personas allegadas a mí tienen su ficha de antecedentes tan blanca como la mía. No conozco entre ellos a delincuente alguno. Aunque es obvio que ustedes usan esos términos a diestra y siniestra con todo el que no les cae bien.

SE: “tu hijo convocó a los cabecillas contrarrevolucionarios para denunciar internacionalmente los arrestos que nosotros llevamos a cabo durante la visita del Papa”.

Yo: Ciertísimo, ahora sí dicen algo que sirva. Aunque de nuevo meten las etiquetas mal: ustedes secuestraron, escúchenlo bien, secuestraron, a Willian, músico que es casi un niño, a pastores de iglesias, al nieto de ese grande de las letras cubanas que fue Eliseo Diego, que es cineasta y no le interesaba para nada ir a ver al Papa. Y no voy a seguir con el largo listado… de muchachos normales que no son cabecillas de nada. A todos ellos su familia los buscó desesperadamente por hospitales y unidades de la PNR y nadie les dio información. Eso se llama abuso y si no quieren que el mundo y el resto de Cuba se entere, no lo hagan y ya está.

SE: “Si tu hijo no es un mercenario, como es que le recargan tanto el celular y le mandan una laptop”.

Yo: Señores, ya estamos muy grandecitos para estar jugando a esta bobería. Con estas afirmaciones y la compra de las empanadas que eran la merienda de aquel histórico Sats voy a empezar a creer que son unos inmaduros. Ustedes saben de sobra que cubanos esparcidos por todo el mundo de vez en cuando me le ponen algo al teléfono por las páginas web que ustedes han habilitado para eso y que yo me entero cuando ya lo tengo puesto. Normalmente sólo recibo la llamada típica:

“Hola Eliécer, soy ¿Fulano?, vivo en alemania y estoy 100% de acuerdo con tus ideas, ahí te puse algo para que puedas comunicarte mejor, un abrazo”

Yo sé que a ustedes les molesta como una patada que alguien se solidarice con quien piensa diferente a sus jefes, pero imagínense, si no es así, con la estafa enorme que nos imponen en los precios de las llamadas uno no podría comunicarse. ¿Por qué en vez de eso no ponen precios justos para que todos los cubanos podamos sostener un teléfono móvil que ya es normal en todas partes hace años y no con un servicio básico y atrasado como el que ustedes brindan?

La laptop de uso que tengo, que aprovecho para darle las gracias, me la mandó con pago perfectamente legal de su abusivo impuesto, Lorenzo García, que no vive en Miami y es informático igual que yo, a través de Cecilia, cuyos padres, maravillosos viejos a quienes también saludo, pude conocer en la ciudad de Santa Clara.

Ninguna de estas personas tiene que ver hasta donde yo puedo saber con nada de fundaciones u oficinas. Aunque está claro que aquí cualquiera puede ser de todo, incluso de ustedes mismos, que no escatiman en mandarme lengüilargos, perdón “agentes” pésimos en su simulación, tipos sin carácter que por una merienda o un diploma venden hasta su madre.

SE: “le conseguimos un trabajo y no lo aceptó”.

Yo: Durante más de 6 meses, después que ustedes me dejaran fuera de mi trabajo, me dediqué a ir a todos los lugares donde había alguna esperanza de reenganchar: Dirección de Mantenimiento Constructivo, Dirección de Finanzas y Precios, Agencia del Puerto del Cayo, Pre e IPI, etc….. y nadie me quiso dar trabajo gracias a ustedes. Ahora, después que yo lo digo en el programa Estado de Sats vienen con el cuento del trabajito en Desoft, para lo cual engañaron a todos mis compañeros ya que solo me iban a contratar a mí. Aclarándome desde el primer momento que el trabajo era todos los días y si llegaba tarde o me ausentaba por alguna razón podía perder lo único que anima a alguien a trabajar en eso: la estimulación en divisas.

Yo no acepto ese tipo de tratos, a mí no me manipula ni me encadena nadie.

Y por cierto, mientras yo sepa ganarme la vida por mi cuenta, como lo he tenido que hacer siempre, aún estando empleado o estudiando, no quiero saber de trabajitos que comprometan mi libertad.

SE: “nosotros lo que hemos hecho es cuidarlo porque si no ya alguien lo hubiera atacado en la calle como le han hecho a otros”.

Yo: Esto casi no merece respuesta porque al cubano de a pie que le digas esto se ríe en tu cara. Yo he viajado por todo el país invitado por gente que sirve y no cae en su chusmería. He hablado durante horas con médicos, arquitectos, artistas, profesores, deportistas, amas de casa, jóvenes estudiantes de todo tipo, militantes del PCC e incluso militares. Y jamás, alguien me ha faltado el respeto en lo más mínimo, por el contrario, la gente me expresa su respeto y a veces me muero de la pena porque no paran de llegar personas que quieren conversar conmigo y no me alcanza el tiempo, lo mismo en Coppelia, que en un campo cualquiera. Ustedes no gozan de esa satisfacción, y lo saben. Su silencio cómplice ante las crecientes necesidades del pueblo y sus actividades de represión y amenazas los están dejando solos. Pero no se preocupen, si un día perfectamente probable, ustedes no son la autoridad y son un cubano más, casi seguro ya esta sociedad habrá cambiado, madurado, progresado mentalmente, y nadie les hará lo que ustedes quieren hacer conmigo. No obstante, si quieren viajar por Cuba yo los invito, mientras anden conmigo no les faltará un plato de comida.

Señores, a no ser que ustedes los fabriquen, yo no tengo enemigos y duermo muy bien.

Por último, sólo quiero proponerles algo: hagan una mesa redonda televisada para toda Cuba y háganme mil preguntas frente al pueblo, yo se las puedo responder todas sin problemas. Y luego inviertan el catalejo, déjenme a mí preguntarle cinco a sus máximos jefes, veremos así quién puede responder y qué responde. Veremos quién está más limpio.

Eliécer Ávila Cicilia.

Denuncia del padre de Eliécer Ávila Cicilia


Yo, Eliécer Ávila Pérez, padre de Eliecer Avila Cicilia deseo hacer público que siendo las 9:30 am del dia 24 del presente mes  se reunió conmigo el Oficial de la Seguridad del Estado, Manuel Sosa Lozada, en el local que ocupa la oficina del administrador del Servi CUPET Puerto Padre. A continuación resumo los aspectos más notables de la conversación:


Comenzó diciéndome que mi hijo Eliécer Ávila, “es un contrarevolucionario y un mercenario”, ya que “se reúne con elementos vinculados a la Fundación Cubano Americana, pagados por el gobierno de EE UU que reciben dinero de esta fundación para emitir criterios opuestos al gobierno de Cuba y la revolución”. El oficial me insinúa que existen todos los elementos sobre lo anterior. Pero que la idea es que yo influya sobre mi hijo, para que de inmediato abandone lo que está haciendo y deje de reunirse con estos elementos, de lo contrario no quedará otra alternativa que proceder contra él. Y una vez que sea incluido en esta lista, ya no tendrá libertad de movimientos como hasta ahora y tampoco podrá vivir en La Habana porque ellos lo impedirán.

Continuó el oficial diciendo que mi hijo convocó a todos los “cabecillas de la contrarrevolución” para denunciar ante el mundo las detenciones que se llevaron a cabo con motivo de la visita del papa. Medida que ellos habían tomado por la seguridad del propio Papa.

Me comunicó además que a mi hijo le habían enviado muchos mensajes de alerta con amigos y familiares y que él no escucha a nadie, pero que saben que a la única persona que él escucha es a mí, de ahí la importancia de que yo “ejerza mi influencia para hacerlo reflexionar”, ya que es muy “inmaduro y el enemigo lo manipula como quiere” y está muy claro que su actitud responde a los intereses del gobierno de EE UU.

Me dijo además que “La Seguridad lejos de reprimirlo trata de protegerlo porque si no ya los ciudadanos lo hubieran golpeado en la calle como lo han hecho con otros”. El oficial reitera que lo están manipulando debido a su gran inmadurez y al dinero que le pagan los miembros de la Fundación Cubano Americana, también me comunicó que ellos le habían “conseguido un trabajo fijo en DESOFT y no lo aceptó porque está muy claro que ya vive del dinero que le paga el gobierno de EE UU a través de la oficina de intereses y de la Fundación”.

Dijo también que si lo anterior no era cierto, como se justificaba entonces que le hicieran tantas recargas al celular, o un tal “Lorenzo” le mandara una laptop a través de “Cecilia”.

Cuando me tocó hablar, le dije que mi hijo no es un comunista, pero sí es un revolucionario, que dice lo que piensa con toda honestidad, de frente y claro, sin espacio a la duda de cuál es su posición.

Tampoco ha llamado nunca a la indisciplina o al desorden. Siempre ha expresado sus criterios con respeto. Por otra parte no es cierto que hable mal de la Revolución, por el contrario, habla muy bien a favor del pueblo y en desacuerdo con los que actúan en beneficio propio a nombre de “la Revolución”.

Afirmé con total conocimiento: que sus declaraciones nunca han estado condicionadas a ningún pago, lo que ocurre es que ahora les conviene desacreditarlo ante el pueblo y por eso le cuelgan el cartelito de “contrarevolucionario y mercenario”, acusación que no aceptaremos nunca.

Después de discutir el asunto con mucha fuerza el oficial me dice que a él no le interesa ni le preocupa lo que mi hijo dice, que eso es su problema, ya tendrá que asumir las consecuencias, lo que si no le van a permitir es que siga con su actitud, que ellos tienen todos los medios y los elementos para actuar en cualquier momento, que hable con él y lo convenza o “se va a meter en un problema muy serio”.

Yo, no me había pronunciado hasta este momento respecto a estos temas pero las amenazas actuales me obligan a hacerlo.

Primero: yo no conozco, ni quiero dudar de la integridad de los oficiales de la Seguridad del Estado, pero después de conversar durante suficiente tiempo con el que me tocó estoy convencido de que en lo fundamental miente. Y en los casos en los que dice algo de verdad lo interpreta y manipula hasta hacer que parezcan delitos cuestiones perfectamente normales, ardides que conozco bien por haber estado dentro del MININT un buen número de años.

Segundo: al hombre que sí conozco bien, porque lo vi nacer y crecer a mi lado, es a mi hijo. Del cual conozco toda su vida y sus actividades al detalle. Y puedo afirmar que hasta hoy lo que ha hecho, defendido o denunciado es el reflejo del sentido de justicia que en buena parte yo mismo le he inculcado y de lo cual toda su familia nos sentimos profundamente orgullosos.

Tercero: como padre no toleraré en lo más mínimo que ninguna marioneta, de las tantas con que cuenta el poder estatal para armar sus teatros, le toque un solo pelo. Si esto sucede buscaré a los responsables hasta debajo de la tierra al costo de mi vida si es necesario.

Cuarto: tanto mi hijo, como yo, respetamos el trabajo de cualquier autoridad cuando éste se ejerce con sentido de la responsabilidad, en función del ciudadano y respetando sus derechos, en estos términos estamos a su completa disposición. Pero el que orqueste un show o pretenda sin identificación alguna, usando fuerza injustificada, violentar nuestra integridad o nuestro domicilio, puede encontrarse perfectamente con el filo del machete y luego no podrá reclamar nada en absoluto.

Quinto: exhorto a esas mismas autoridades, a dedicar sus recursos y esfuerzos a encontrar los responsables de los incontables casos de robo e incluso asesinato que tenemos pendiente en este pequeño pueblo, donde cada vez la gente está mas desprotegida y a merced de los malhechores, mientras el gobierno sigue invirtiendo todo nuestro dinero en perseguir a los jóvenes que como mi hijo ejercen su derecho a participar y a opinar sobre los ya indefendibles males permanentes de este país.

Eliecer Avila Pérez

REORDENAMIENTO LABORAL SIN TRANSPARENCIA




Por Oscar Espinosa Chepe

LA HABANA, Cuba, www.cubanet.org –

A casi dos años del anuncio del comienzo de un reordenamiento laboral, y del pronunciamiento a su favor de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), donde se comunicó que un millón trecientas mil de personas, alrededor del 25% de los ocupados, serían reubicados fundamentalmente en el sector no estatal, poco se conoce sobre cómo marcha este proceso para reducir las plantillas infladas en los centros estatales y poder reorganizarlos. Una condición indispensable para elevar la menguada productividad del trabajo y el depreciado salario real.

Según las previsiones iniciales, desde septiembre de 2010 hasta abril de 2011 debieron reubicarse 500 000 trabajadores del sector estatal, lo cual no se cumplió, sin que hasta el momento se conozca oficialmente cuantos en realidad fueron desplazados en 2011 y en cuales ramas de la economía; cifras extraoficiales estiman en 140 000 el número de los desplazados. Para 2012 se supone que el desempleo afecte a 170 000, pero sigue sin saberse en que sectores. Las razones de la ralentización del reordenamiento están en que el desenvolvimiento del trabajo por cuenta propia y la entrega de tierras en usufructo no han marchado de la forma requerida para crear puestos de trabajo para los desplazados del sector estatal.

Las causas fundamentales son los elevados impuestos aplicados a la contratación de fuerza de trabajo por los cuentapropistas en la medida en que se incremente la cantidad de trabajadores, la poca diversidad e importancia de los negocios permitidos, no existir un mercado mayorista y la incertidumbre ante las veleidades de un gobierno que prosigue proclamándose marxista-leninista con las consiguientes implicaciones ideológicas sobre la propiedad privada que de ello se deriva. Igual ocurre con la entrega de tierras en usufructo a plazos de 10 años de tenencia, renovable a otros 10, con carencia de recursos mínimos para trabajar, limitaciones para comercializar las producciones en el mercado, y una carga de reglamentaciones burocráticas que en conjunto no dan seguridad a los agricultores sobre el futuro.

A la falta de transparencia también se unen las características del proceso para realizar los despidos en los centros de trabajo, que hasta preocupa a comentaristas económicos de la televisión, como Ariel Terrero, según han manifestado en sus programas. La racionalización se realiza por “comisiones de expertos”, compuestas por 5-7 personas, de las cuales 3-5 son elegidas “democráticamente” en asambleas de los centros de trabajo, con el evidente propósito de responsabilizar a los trabajadores con el complicado proceso de racionalizar la fuerza de trabajo, cuando se trata de una tarea compleja y requiere conocimientos técnicos. La comisión siempre está integrada por un delegado representante de la administración y otro del amaestrado sindicado, para hacer una selección supuestamente sobre la base de la “idoneidad demostrada”, para ser presentada a la dirección de la empresa o unidad presupuestada, donde será tomada la decisión definitiva. A nadie escapa lo que eso significa en Cuba, y el peligro latente de que el clientelismo político tenga un papel muy importante en la selección de las personas a reubicar.

Reconocidos expertos, que desempeñaron cargos oficiales importantes durante muchos años, han expresado preocupaciones sobre este esquema masivo de despido, cuando no se basa en un estudio técnico de organización del trabajo. Es el caso del Dr. Lázaro González Rodríguez, exviceministro del Trabajo, quien en octubre 2010 publicó en un blog lo siguiente: “El 90% de las normas de trabajo (en Cuba) son elementales. Las empresas y demás entidades, en su inmensa mayoría, no han realizado durante los últimos años estudios de organización del trabajo y, por tanto, cualquier balance de cargas y capacidades es erróneo…Durante los últimos 20 años no se han preparado técnicos en organización del trabajo ni se le ha prestado atención a esta disciplina”.

Indudablemente motivos no le faltan al analista Ariel Terrero para dudar sobre la transparencia con que se está ejecutando el proceso de reordenamiento laboral.

¿Gusta café?



Haroldo Dilla Alfonso
Santo Domingo


No existe la menor intención del Gobierno cubano de ver a los emigrados como ciudadanos con derechos, afirma el autor de este artículo


CAFE es el título de una nueva organización cubano-americana. Significa Cuban/Americans for Engagement, un promisorio nombre que parece indicar la voluntad de sus sostenedores para involucrarse en la gestión de acciones y políticas a favor de la comunidad cubana residente en Estados Unidos.
No conozco muchos detalles de sus propósitos, ni de cómo se organiza. De una foto en familia junto a un representante legislativo, se habla de 9 personas, regularmente en sus cuartas décadas de vida, profesionales, todos blancos, mujeres y hombres. Algunos de ellos son miembros de familias de la élite insular —política, económica o cultural—, otros han sido comensales predilectos de las actividades de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington y otros poseen status migratorios lo suficientemente flexibles como para poder viajar frecuentemente a Cuba y retornar a Estados Unidos sin contratiempos. Algunas de estas personas han sido contribuyentes de periódicos digitales donde se han expresado sobre diversos temas y en ocasiones han abogado a favor de un apoyo crítico a la “actualización” del General/Presidente, donde, recalco, lo sustantivo es el apoyo mientas que la crítica es un addendum adjetivo. Entre estos periódicos se encuentra Cubadebate, el órgano digital del departamento ideológico del Partido Comunista de Cuba.
CAFE emerge en momentos en que el Gobierno cubano ha declarado que hará una reforma migratoria y en que intenta reformular sus relaciones con la comunidad cubana emigrada. Como he anotado en otros lugares, ello está dirigido a mejorar la imagen externa del régimen político, a ganar apoyos económicos de los emigrados (remesas e inversiones) para una “actualización” que hace agua por muchos lugares y articular un lobby anti embargo/bloqueo que al menos logre levantar la prohibición a los americanos de viajar a Cuba, un recurso indispensable para el despegue del turismo. No creo que exista la menor intención del Gobierno cubano de ver a los emigrados como ciudadanos con derechos. Solo los ve utilitariamente, como remesadores, pagadores de servicios y probablemente inversionistas.
No sé cuáles son las intenciones más íntimas de los sostenedores de CAFE, que por el momento no parecen ser muchos, pero creo que la aparición de esta organización no puede ser sustraída de ese contexto: a él, al menos en primera instancia, se debe. Y si es así, creo que CAFE ha venido a ser parte del problema y no de la solución, sencillamente porque está andando un campo minado con la alegría inepta de un cachorro de elefante.
El comunicado de CAFE inicia su exposición argumental relatando una visita a la oficina de un senador cubano-americano vinculado al Tea Party, y al que dejaron claro que no lo asumían como representación política. Por lo que la visita debe entenderse como una forma de explicar a la opinión pública que serán otros congresistas no cubano-americanos los medios que CAFE utilizará para hacer lobby. Luego visitaron al Departamento de Estado donde instaron al funcionario que los atendió a adoptar “una concepción más amplia de los contactos pueblo a pueblo” y evitar concepciones estrechas que ligan estas estrategias a la subversión política. Todo lo cual significa un espaldarazo a las políticas de Obama en un tema que obviamente sobrepasa las relaciones específicas entre las comunidades cubanas a ambos lados del canal de la Florida.
En lo personal estoy de acuerdo con todo esto, y con el rechazo a la Ley Helms Burton. Diría que fue un tour político nada novedoso, pero saludable. Sencillamente no objetable. Los problemas comienzan en el otro lado de la gestión, cuando los integrantes de CAFE visitaron la Oficina de Intereses de Cuba en Washington.
Con absoluta transparencia detallan cuatro puntos tratados con el funcionario que aquí les atendió. Y quien, imagino, debió haber tenido la entrevista más cómoda de toda su carrera, más placentera que los bembés de La Colmenita. Pues en verdad lo que los visitantes le dijeron es lo que todo funcionario cubano siempre quiere oír. Y todo ello a pesar de que el principal obstáculo para una relación saludable entre las comunidades cubanas dentro y fuera de la Isla, es la política antinacional, excluyente y discriminatoria del Gobierno cubano.
Veamos los cuatro planteamientos según CAFÉ:
1. una apertura del Gobierno cubano a las inversiones de cubano-americanos en los sectores de pequeña y mediana propiedad. Totalmente música celestial, a lo que al final se puede decir que si no se hace es por culpa del embargo.
2. La eliminación de las restricciones de viaje a la Isla impuestas a grupos sociales específicos, entre ellos los balseros, y médicos que han abandonado misiones en el exterior. Parcialmente música celestial: lo de los médicos quedaría para una meditación más profunda en el futuro.
3) El precio excesivo de trámites de pasaporte, permiso de salida y viajes que encarecen abusivamente la posibilidad de una relación más activa entre la comunidad cubana en el exterior y la Isla. Más música celestial. Obsérvese que ni siquiera se objeta el permiso de salida, por lo que según CAFE los cubanos deben pagar menos por la violación de su derecho al libre tránsito.
4. Un llamado a la eliminación de los prejuicios existentes hacia los cubano-americanos que dificultan una relación mas activa entre éstos y las instituciones de la Isla, en áreas como el intercambio académico, educacional y cultural. Todo un concierto de música celestial.
Lo planteado por CAFE, cualquiera que sea la buena motivación de sus sostenedores, está a muchas leguas de distancia de todo lo que es importante en este campo. Lo está de los problemas reales que exigen una solución integral inseparable del reconocimiento de plenos derechos de tránsito a los cubanos de todos los lados. Lo está de los documentos diagnósticos más avanzados emitidos por instituciones, un ejemplo de lo cual es el contundente informe “La diáspora cubana en el siglo XXI” del CRI-FIU. Y lo que pudiera ser aún más paradójico, lo está posiblemente de las propias decisiones del Gobierno cubano en su intento lampedusiano para cambiar algunas normas migratorias.
Creo que, al margen de enfoques políticos particulares, nada es plausible en la relación del Gobierno cubano con la emigración si no aborda la cuestión clave de los principios de ciudadanía que establecen el derecho de todo cubano a viajar libremente y a regresar a su país de nacimiento, al menos que haga renuncia expresa a la nacionalidad cubana. Es un tema denso y lleno de resentimientos de ambas partes y por eso creo aceptable la idea de un cronograma explícito que produzca una reconstrucción gradual ciudadana en este campo, pero dejando claro para todos las metas, los plazos y los compromisos.
No es ni política, ni moralmente aceptable confundir nuestros derechos ciudadanos con la rebaja de aranceles o con la posibilidad de un empresario de invertir en la economía cubana. Admitir, siquiera por omisión, que el Gobierno cubano usa el tema migratorio como un mecanismo de control político; y que desde él reparte castigos muy dolorosos y recompensas mezquinas, es francamente imperdonable.
Creo que los sostenedores de CAFE se han colocado de la peor manera en un tema muy complicado. Vale la pena que mediten sobre el futuro complejo de un gran espacio transnacional (no es de otra manera) que se llama sociedad cubana.
Realmente lo necesitamos.

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